¡Muchas gracias! La naturalidad, esa condición que tantas vecdes hemos comentado y, tan escasa en los toreros actuales. Si se fijaran más en los toreros de antes para aprender, o al menos intentarlo, pero no, desgraciadamente se fijan en El Juli, que es de lo más antiestético que parió madre, toreando. Y encima, lo tienen como un Dios. ¡Así va esto!
David:
ResponderSuprimirEs él y punto. Con esa postura tranquila y evitando el viaje del toro. Olé.
Enrique:
ResponderSuprimir¡Muchas gracias! La naturalidad, esa condición que tantas vecdes hemos comentado y, tan escasa en los toreros actuales. Si se fijaran más en los toreros de antes para aprender, o al menos intentarlo, pero no, desgraciadamente se fijan en El Juli, que es de lo más antiestético que parió madre, toreando. Y encima, lo tienen como un Dios. ¡Así va esto!
Un abrazo
David:
ResponderSuprimirSe imita lo fácil, pero que difícil es imitar la facilidad de un maestro, quizás el más artista de la historia, según los que saben de esto.